No me asusta que se reconozca a un Estado palestino. Es más: espero que un Estado palestino sea creado debidamente y que sea reconocido por todos los países y pueblos de buena voluntad del mundo. No desconozco tampoco que a menudo, la intervención internacional justa y equilibrada, puede ser hasta necesaria para mover a las partes-tanto a los palestinos como a los israelíes-de posiciones tradicionales que estancan la negociación.