El cónsul de España en Irán, Ignacio Pérez-Cambra, ha permanecido detenido hoy durante cuatro horas en una comisaría para extranjeros de Teherán. El diplomático, que junto al embajador había dado un paseo por el centro de Teherán mientras se celebran las manifestaciones de la oposición reformista, prohibidas por el régimen, fue detenido por nueve hombres de paisano a las puertas de la legación diplomática española en la capital iraní, después de que el embajador se hubiera retirado. El Ministerio de Exteriores ha llamado al embajador de Irán en España para pedirle explicaciones por el «inaceptable» y «muy grave» incidente.