Los revolucionarios son personas de todos los estamentos sociales, de la más alta a las más baja. Mujeres, niños, adolescentes, estudiantes de Medicina o activistas de derechos humanos, camareros o farmacéuticos, y también desempleados.
Los revolucionarios son personas de todos los estamentos sociales, de la más alta a las más baja. Mujeres, niños, adolescentes, estudiantes de Medicina o activistas de derechos humanos, camareros o farmacéuticos, y también desempleados.
El presidente egipcio Hosni Mubarak asumió el poder en 1981, el mismo año que Gregorio Álvarez, pero se ha momificado en el cargo durante tres décadas no por su compromiso con la democracia y la libertad sino por el apoyo de Estados Unidos. Mubarak continuó la política de paz con Israel de su antecesor, Anwar el Sadat, y se convirtió en factor de estabilidad y moderación en la Liga Árabe. El rais egipcio mantuvo intacto el régimen militar iniciado en 1952 por Gamal Abdel Nasser, el mismo que Washington aconseja someter a una «transición moderada». Pero ¿una transición hacia qué?
El régimen iraní observa con expectante satisfacción las protestas populares que sacuden Túnez, Egipto y otros países árabes, que considera «una oleada de despertar islámico» que conducirá a un Medio Oriente más afín a las tesis y las políticas de la República Islámica.
La sala VI de la Cámara del Trabajo aumentó a 50.860,22 pesos e intereses la indemnización que Telefónica de Argentina deberá abonarle a un ex empleado judío, Pablo Garncarz, por su despido discriminatorio indirecto, tras los problemas que padeció por negarse a dejar de usar su kipá en el ámbito laboral.