La perspectiva israelí de los eventos que tienen lugar en Egipto es bastante diferente a aquellas que se pueden encontrar en los países occidentales. Es más probable que Estados Unidos y Europa apoyen la remoción de un gobierno que niega las libertades básicas a sus ciudadanos, ya que la preocupación principal de Israel es que los disturbios tengan implicaciones de seguridad regional. Si colapsa el régimen de Hosni Mubarak, esto podría poner en peligro los acuerdos de paz que tiene Israel con Jordania y Egipto, los principales apoyos israelíes después de Washington. La nueva realidad en su frontera sur también podría requerir de cambios militares y esto pondría una carga extra en la economía israelí.