Cuando el férreo poder de Muammar Gadafi empezó a debilitarse luego de 42 años de gobierno en Libia, su hijo Saif al Islam pudo haber vislumbrado el desvanecimiento de su propio futuro.
Gadafi había preparado a Saif, el segundo de sus siete hijos varones, para un liderazgo diferente. Estudió en la London School of Economics (LSE) y asistió al Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, a los efectos de crearse fama de defensor de las libertades civiles. A su regreso, prometió a los libios un futuro más libre y democrático, pero cuando la población se atrevió a exigirlo, Saif pasó a prometer «ríos de sangre».