Esto de las guerras, las dictaduras y las masacres va por barrios. “Depende, ¿de qué depende”, se pregunta Pau Donés, y la respuesta acumula todos los depende que permite la imaginación. Por ejemplo, la jaima de Gadafi es buena o mala, depende de si acabamos de venderle bombas de racimo o si las usa cuando no le hemos dado el permiso. Entonces, ¿se las habíamos vendido para que hiciera una exposición cultural? Y ¿cómo se pasa de ser miembro de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU a ser un perverso tirano que merece la guerra aliada? ¿Cuántos depende acumula la ONU en su eterno apaciguamiento con las dictaduras del mundo?
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