Sin demasiada cobertura mediática se realizó en Egipto un acuerdo que traerá cola: los movimientos rivales palestinos Fatah, en el poder en Cisjordania, y Hamas, que controla la Franja de Gaza, se reconciliaron. El pacto prevé la preparación de elecciones presidenciales y legislativas en el plazo de un año. Será la primera etapa hacia el objetivo final: terminar con la división que existe desde hace cuatro años en los territorios palestinos, en los que el grupo Hamás gobierna la franja de Gaza y el grupo Al Fatah el territorio de Cisjordania. A simple vista parece algo sencillo, pero en esta zona del mundo nada lo es, por eso hay que poner en contexto qué significa este acuerdo para los palestinos y para los demás actores de la zona (Israel y Egipto), y para occidente (Unión Europea y Estados Unidos).