A pesar de las múltiples noticias acerca del convulsionado Medio Oriente, con nuevas masacres en Siria, una guerra civil estancada en Libia, disturbios anti cristianos en Egipto y un ascenso alarmante de fuerzas islamistas anti democráticas en los países de la Primavera Árabe, Irán sigue estando en el primer plano de la atención internacional. En los últimos días Teherán anunció haber desarticulado una red de espías presuntamente controlados por las embajadas de Estados Unidos en los Emiratos Árabes Unidos, Turquía y Malasia, lo que fue interpretado por algunos analistas como un intento de desviar la atención de la disputa entre el presidente Ahmadinejad y el guía supremo, Ali Khamenei. Lo cierto es que el enfrentamiento en la cúspide del poder está llegando a un nuevo punto crítico.