El dictador Muamar Gadafi, acorralado, afirmó que luchará hasta la muerte y denunció que los bombardeos de la OTAN mataron a civiles, en momentos en que aparecen divisiones dentro de la Alianza Atlántica. En un mensaje sonoro difundido por la televisión estatal, Gadafi reconoció que está «entre la espada y la pared», pero afirmó que no tiene miedo a la muerte y que la batalla contra los «cruzados» occidentales continuará «hasta el más allá».