El relato de la «flotilla» de Gaza parece estar listo para convertirse en un suceso habitual del verano, flotando alegremente en las páginas interiores de los diarios con ocasionales actualizaciones, o convertido en un útil recuadro para los reporteros que cubren la crisis de la deuda griega: un poco de tensión acerca de «¿lo harán o no lo harán?»; un elenco de personajes no muy pintorescos, pero que casi empezamos a sentir que conocemos personalmente. Unos eslóganes tan alegres y simpáticos – «La audacia de la esperanza» y «Liberen a Gaza» – y un argumento tan fácil que prácticamente se escribe solo. Dado que Israel adopta una postura que casi garantiza una reacción de algún tipo en el futuro no tan distante, y dado que hubo un toque de violencia la última vez que la pequeña flota levó anclas, no hay razón alguna para que no se convierta en una historia favorita de esta temporada.