Los dramáticos acontecimientos en Libia y en Siria, opacan muchos otros dramas en el Medio Oriente, entre ellos la situación en el Líbano, luego de la acusación formal del Tribunal Especial de las Naciones Unidas a cuatro dirigentes del Hezbollah por haber planeado y ejecutado el asesinato del ex primer ministro Rafic Hariri, el 14 de febrero de 2005. El tema ha desaparecido de la prensa internacional, donde nunca tuvo la relevancia que merece, pero sigue muy vivo en el Líbano, un país trágicamente dividido.