El ejército israelí se preparaba, en medio de declaraciones alarmistas, a enfrentar una eventual insurrección en Cisjordania o situaciones de tensión en las fronteras con Gaza, Líbano y Siria, cuando los palestinos presenten su pedido de ingreso en las Naciones Unidas como país miembro. Para el ministro de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, la Autoridad Palestina está preparando «un baño de sangre».