El primer ministro, Biniamín Netanyahu, afirmó que está dispuesto a congelar la construcción gubernamental en los asentamientos judíos de Judea y Samaria (nombres bíblicos de Cisjordania) y la edificación en tierras estatales de esa región. Y a cambio, precisa que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, regrese a las conversaciones directas, señala un reporte del periódico Haaretz. Una alto oficial israelí expresó al rotativo que Abbás aún no ha respondido pero que amenaza renunciar si no se logra un progreso diplomático en los próximos tres meses.