La Mesa Política del Frente Amplio (FA) votó ayer por unanimidad una declaración que rechaza la muerte del líder libio Moamar Gadafi al considerar que es una «clara violación» del derecho internacional y el principio de autodeterminación de los pueblos. Para el oficialismo, el «apaleamiento público y la ejecución» de Gadafi implican una «clara violación de la Convención de Ginebra» -que establece que los prisioneros de guerra deberán ser protegidos contra todo acto de violencia- «y de las garantías establecidas en el Derecho Internacional». El FA se solidarizó con Gadafi al «condenar» tanto la muerte como la «posterior vejación de los cuerpos», y se adhirió a los pedidos de investigación sobre la muerte del ex dictador y las «masacres» ocurridas en Libia.