Con gran alegría valoramos el retorno del soldado (jaial) israelí Shalit, en el regreso a su casa, luego de cinco años de secuestro. La vida en la tradición hebrea, es tan importante, que se cambia a 1.000 presos terroristas, 300 de ellos con culpabilidad de sangre, con asesinatos a civiles, por un solo soldado israelí, esto forma parte de la ética en la tradición del pueblo de Israel. Los antecedentes según el diario «Ajaronot» de Israel, dice que el 60% de los presos liberados por Israel vuelve a ser terrorista. Hay alivio pero no alegría por la libertad de terroristas, puesto que resulta poco grato.