En menos de un mes cuatro mujeres occidentales, dos de ellas españolas, han sido capturadas en suelo keniata situado en la vecindad inmediata con el Estado fallido y santuario yihadista salafista en que se ha convertido Somalia. Las españolas, dos trabajadoras humanitarias de la organización no gubernamental ‘Médicos sin Fronteras’ (MSF), eran capturadas el 13 de octubre, con posterioridad al secuestro de una británica y de una francesa. Esta última ha muerto en manos de sus captores y así lo hacía público el Ministro francés de Asuntos Exteriores, Alain Juppé, el 19 de octubre: vivía con normalidad en Kenia desde hacía dos décadas y, aunque ligada a una silla de ruedas y necesitada de compleja medicación, los terroristas no dudaron en llevársela condenándola así a una muerte segura.