Israel lidia en estos momentos con dos desafíos complejos en el tema palestino, que, aunque pueden parecer totalmente independientes y desconectados, se combinan para crear una gran preocupación en el país. Por un lado, el sur de Israel está siendo atacado nuevamente, desde hace varios días, por una lluvia de cohetes disparados desde la Franja de Gaza, después de que se desmoronó la corta tregua de tan sólo nueve horas que dio apenas un respiro temporal a la población civil. Por otro, en el campo político, la votación de ayer en la Unesco terminó con una amplia mayoría a favor de aceptar a Palestina como miembro pleno de la agencia de la ONU, algo a lo que Israel se opone terminantemente, al igual que Estados Unidos.