La comunidad judeo-argentina parece anonadada al enterarse de nuevos casos de judeofobía que van tomando estado público. A la agresión directa sufrida por el rabino Moshi Cohen en mayo de este año, se suma la cobarde agresión a un judío del grupo jasídico Satmer, en Flores, y las expresiones medievales de un sacerdote católico de la ciudad de Concordia, Entre Ríos,siendo solo estos los casos más resonantes. En medio de estos hechos la publicación en medios masivos de comunicación de un informe sobre antisemitismo en Argentina realizado por la UBA a pedido de la DAIA, ha atizado discusiones. Algunas conclusiones del informe no hacen más que echar luz sobre percepciones que ahora toman formato estadístico : 82 % de los entrevistados piensa que a los judíos les interesa hacer solo buenos negocios; 65 % piensa que dominan los mercados financieros del mundo; un 50 % dice que hablan mucho de la Shoa y un 23 % que aún nos responsabiliza de la muerte de Jesús, el judío que fundó el cristianismo.