Desde hace algunas semanas, un equipo de setenta observadores de los países árabes se encuentra en Siria. Su tarea consiste en monitorear el cumplimiento del Memorando de Entendimiento de la Liga Árabe que fue firmado por el régimen de Asad, el 19 de diciembre. El memorando exige que el régimen retire sus fuerzas y sus armas pesadas de las zonas pobladas, liberar a los prisioneros políticos, permitir el ingreso a ese país de los periodistas y trabajadores sociales, y comenzar el diálogo con la oposición. Cumplir sinceramente con cualquiera de estos requisitos significaría un suicidio para el régimen sirio.