Celebrar implica compartir con nuestros semejantes. Raramente se puede celebrar en soledad. Las reuniones de celebración generalmente unen a los amigos y a la familia, generan alegría grupal y se expresan buenos deseos hacia los que nos acompañan. Al respecto, este año el calendario parece querer darnos un mensaje de convivencia. Los judíos nos encontramos en la semana de la Festividad de las Luminarias (o Janucá) y los católicos y varias iglesias protestantes están a punto de entrar en las celebraciones mayores de la cristiandad: la Navidad y el Año Nuevo. Al anochecer del 24, al tiempo que los judíos encenderemos cinco luminarias del candelabro, los católicos iluminarán el árbol de Navidad hogareño. Ambas festividades tienen aspectos comunes.