Esta carta de Aviv Hogan Appell fue la ganadora del concurso de ensayos de 5° grado “Rev. Martin Luther King Jr.” en New Jersey.
Esta carta de Aviv Hogan Appell fue la ganadora del concurso de ensayos de 5° grado “Rev. Martin Luther King Jr.” en New Jersey.
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, dio ayer un paso decisivo hacia la reconciliación con el grupo miliciano Hamas al acceder a dirigir un gobierno interino de unidad para organizar elecciones legislativas y presidenciales en Cisjordania y la franja de Gaza. El acuerdo fue firmado en Doha por Abas y el jefe del movimiento islamista Hamas, Jaled Mashaal, en presencia del emir de Catar.
Estados Unidos cerró ayer su embajada en Damasco y retiró a todos sus diplomáticos de la convulsionada Siria, a la vez que intensificaba las presiones sobre el presidente Bachar al Asad para que deje el poder. La partida del embajador y de otros 17 funcionarios se produce dos semanas después de que el Departamento de Estado advirtió que cerraría la embajada a menos de que el gobierno de Al Asad protegiera mejor la misión, citando preocupaciones de seguridad sobre el personal diplomático y una serie reciente de estallidos de bombas en automóviles. El retiro coincide también con el esfuerzo estadounidense por formar una coalición internacional en apoyo de la oposición siria.
Sin ellos, los hoteles de Eilat pueden caer. Así nomás. Lo dicen abiertamente no pocos israelíes en esta ciudad balnearia del sur del país. Son los africanos, en su mayoría jóvenes, que cruzaron la frontera entre Egipto e Israel, arriesgando a veces ser baleados por los soldados egipcios en el intento, con tal de tratar de entrar a su “tierra prometida” en pos de una vida diferente.
Eilat, una ciudad propia de vacaciones, frecuentada por un intenso turismo interno israelí y también por viajeros de diferentes partes del mundo-los escandinavos tienen vuelos directos al lugar- se encuentra en el extremo sur de Israel. El encuentro pues de los africanos infiltrados por la larga frontera con Egipto, y este sitio tan singular a orillas del Mar Rojo, es inevitable. Hoy, la presencia de estos infiltrados en los servicios diversos en los hoteles de Eilat-la industria turística es la principal en la ciudad- es clave. Para algunos empleadores, comiezan como mano de obra barata.Para los infiltrados mismos, es un sueño hecho realidad.