No sucede todos los días que el líder de un nuevo país realice su viaje de puesta de largo al extranjero a Jerusalén, capital del país más sitiado del mundo, pero Salva Kiir, presidente de Sudán del Sur, hacía justamente eso acompañado de sus titulares de Defensa y Exteriores. El presidente de Israel Shimon Peres elogiaba su visita como “un momento histórico y conmovedor”. La visita propagó el rumor de que Sudán del Sur iba a ubicar su embajada en Jerusalén, convirtiéndolo en el único gobierno del mundo en hacerlo.