La ONU se ha convertido en un instrumento anti-israelí. En los últimos 50 años, el 82% de las reuniones de emergencia de la Asamblea General han sido para condenar sólo a un estado: Israel. ¡Hitler habría estado contento!
La Conferencia de Durbán es un escándalo, y la gente decente debe saberlo. Pero, amigos, vengo aquí con una idea radical. He venido a decirles que hay pueblos que sufren más por el anti-israelismo de la ONU, que los propios israelíes. Yo pertenezco a uno de esos pueblos.