Una vez que las bombas nucleares están en manos de fanáticos, sus cálculos no pueden ser previstos .
Una vez que las bombas nucleares están en manos de fanáticos, sus cálculos no pueden ser previstos .
Pocas personas en el mundo de hoy representan el Holocausto y su conmemoración como el Premio Nobel de la Paz y sobreviviente del Holocausto Elie Wiesel. Wiesel, quien sobrevivió a Auschwitz – el símbolo de la catástrofe sin precedentes- y Buchenwald, afirmó que Irán es una amenaza, pero no puede generar un segundo Auschwitz. «No se pueden comparar nada con el Holocausto», afirmó.
Cada año Israel recuerda a los seis millones de judíos que murieron bajo el nazismo, la catástrofe de la shoah o holocausto. El día fue ayer. El país se paralizó durante dos minutos y las televisiones no emitieron espectáculos ni deportes. Los israelíes se quedaron sin ver el Chelsea-Barça. «Messi e Iniesta están poniendo a prueba los valores más sagrados sobre los que nos hemos educado», afirma un grupo de periodistas deportivos del popular Canal 5. Al igual que muchos ciudadanos, se sienten frustrados por una inesperada coincidencia: además de no ver ayer la ida de la semifinal de la Champions, tampoco podrán ver la vuelta en el Camp Nou el próximo martes porque ese día se celebrará la jornada en recuerdo de los soldados caídos y las cadenas volverán a estar de duelo.
En su primera visita a Buenos Aires, el cineasta israelí Navav Lapid llegó a presentar en el BAFICI 2012 Policeman, una de las apuestas fuertes dentro de la competencia internacional del festival. El filme se centra en la historia de un policía miembro de un cuerpo especial antiterrorista; un personaje de ideas y maneras de relacionarse guiadas por el culto al valor y la justificación de la violencia. Pero en simultáneo la película muestra a otro grupo: jóvenes de clase media israelí que deciden rebelarse contra el sistema político y económico de su país.