El gran interrogante es si los comicios que se celebran en Egipto nos mostrarán resultados semejantes a los vistos en Túnez y Marruecos. Al margen de lo que suceda, es posible proyectar que después de las elecciones se formen coaliciones para fortalecerse en el poder. Pero si perdurara la violencia callejera, las autoridades militares disponen aún del poder necesario para anular los resultados. Si las cosas se desarrollan como es debido para las autoridades militares, el país podrá mantener cierta calma, pero esto no sucederá si quienes ganen intentan enfrentarse con el poder militar.