Sobrevivientes del Holocausto y los abogados que los representan pidieron ayer a la Knesset (parlamento israelí) que apruebe un proyecto controvertido que haría que el uso de símbolos nazis y de la Shoá sea una ofensa criminal. Mientras que los grupos de derechos civiles argumentaron que la iniciativa dañaría la libertad de expresión, los sobrevivientes dijeron que a pesar de que la libertad de palabra era importante, debería haber límites. “Los políticos no pueden reducir la importancia del Holocausto al pueblo israelí”, dijo la sobreviviente Miriam Grieber. El abogado Uri Weisenberg del Centro de Organizaciones para Sobrevivientes del Holocausto en Israel expresó que todos los usos de símbolos nazi o de la Shoá deberían estar fuera de la ley. “La libertad de expresión es un gran valor, pero no es el último valor sagrado”, dijo.