Solo ahora, casi 200 años después de que fue descrito por primera vez, investigadores israelíes y de otros países han descubierto la base genética de la enfermedad de piel severa pitiriasis rubra pilaris (PRP), la cual afecta a personas de todos los ambientes del mundo. Luego de más de una década, los investigadores líderes del Centro Médico Sourasky de Tel Aviv finalmente identificaron las mutaciones del gen CARD14 que cifra un importante regulador en la inflamación de la piel. Las mutaciones asociadas con el PRP llevan a un aumento de la actividad inflamatoria de la piel, debida a la función anormal del CARD14. El predominio de la enfermedad puede estar en una persona entre 5.000.