Las redadas de judíos organizadas por la policía francesa a instancias del ocupante nazi en julio de 1942, y más en particular la suerte de los niños que fueron encerrados con todas sus familias en campos de concentración, pero también de los que se salvaron son objeto de una exposición en París. El Ayuntamiento de ese país presenta hasta el 27 de octubre fotografías, cartas, dibujos o documentos oficiales, muchos de ellos inéditos y procedentes de colecciones particulares, para ilustrar uno de los episodios más negros de los que vivió en la Segunda Guerra Mundial, con el estigma de la implicación de las autoridades francesas de la época en el Holocausto judío.