Un arqueólogo israelí que investigaba cómo murieron sus familiares en el Holocausto ha dado a conocer un campo de exterminio del que se tenía muy poca información. Ha localizado las cámaras de gas y ha podido dibujar el perímetro exacto del campo, Sobibor. También ha desenterrado miles de objetos que hablan de los horrores que sufrieron los prisioneros que llegaban allí.