Solo un par de veces asistí a reuniones de jefes de estado de la Organización de la Conferencia Islámica, en Kuwait y en Turquía, de las que apenas me quedan recuerdos, sino son las crónicas impresas y las notas que a mano escribí. Este grupo de cincuenta y siete países nació en 1959 con una vocación panislamista, basada en la Umma o comunidad de musulmanes, dominada por el reino de Arabia Saudí, en cuya ciudad de Jedah hay su Secretariado General. En la vecina población de La Meca ahora se ha celebrado la conferencia en la que el gobierno sirio ha sido suspendido de la organización por su política represiva contra rebeldes como ya hace meses ocurrió en otra reunión de la Liga Árabe en El Cairo.