El primer congreso sionista ocurrió en Basilea en 1897. Convocado por el periodista e intelectual del imperio austro-húngaro Theodor Herzl, éste marcó el inicio formal del sionismo político cuya épica culminaría en el establecimiento de Israel en 1948. Pero el propósito del congreso sionista celebrado en aquella localidad suiza sería prontamente usurpado por la policía secreta zarista y transformado en una de las mentiras más perdurables, propagadas y dañinas de toda la historia del antisemitismo mundial.