Honrar la vida más allá de la muerte: ése parece ser el fin del Museo de la Historia de los Judíos Polacos, inaugurado recientemente con motivo de cumplirse 70 años del heroico levantamiento del Gueto de Varsovia, durante la Segunda Guerra Mundial. Si un monumento en la zona donde se erigía el gueto ya recordaba a los combatientes judíos caídos al resistir su deportación a los campos de exterminio nazis, el nuevo museo, ubicado justo frente a aquél, abre la mirada hacia la vida cotidiana y el rico legado de la comunidad judía polaca, que residió un milenio en ese país desde su establecimiento en el siglo XI.