La excepción fue Estados Unidos que se abstuvo de unirse en esta primera ola de firmantes, mientras que se espera que Rusia y China estén al margen del acuerdo.
Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, organismo que adoptó el tratado el pasado mes de abril, aseguró que el acuerdo «pondrá fin al comercio indiscriminado de armas», de acuerdo con su portavoz, Martin Nesirky.