Un grupo de arqueólogos de la Universidad de Jena (Alemania) ha localizado una inscripción del siglo IV d.C. que a día de hoy es la evidencia arqueológica más antigua de la presencia judía en la Península Ibérica. Entre los restos de una villa romana cercana a la aldea de São Bartolomeu de Messines (Portugal), los arqueólogos alemanes han descubierto una placa de mármol, de 40 por 60 centímetros, en la que puede leerse el nombre hebreo de Yehiel, seguido de otra serie de letras cuyo significado aún no ha podido ser descifrado.