Acabo de ver un espeluznante video, en Youtube, en el cual una joven era lapidada por fanáticos musulmanes por haber cometido (o estar acusada de haber cometido) adulterio. Un supuesto religioso, que decía hablar en nombre de Alá, el más grande y misericordioso, atribuía los males del mundo al comportamiento de los humanos y al no cumplimiento de las reglas teocráticas, y terminaba su bárbaro discurso con histéricos clamores religiosos.