Claude Lanzmann, autor del gran documental del Holocausto, presenta en Sevilla un filme sobre el último dirigente del consejo judío del campo de Theresienstadt
Cuando Benjamin Murmelstein murió en 1989, el gran rabino de Roma se negó a enterrarlo. El que había sido último dirigente del consejo judío del campo de Theresienstadt era un traidor a ojos de los suyos, marginado de una comunidad que receló de su papel al frente de un gueto que los nazis presentaron como “modélico”.