Existe en nuestro país una enfermedad llamada «triunfalismo». O «exitismo». Se manifiesta especialmente en el plano periodístico-deportivo y se trasmite a la gente. Cuando obtenemos algunas victorias consecutivas y algunas de ellas resonantes, esta enfermedad se manifiesta, muchas veces asociada a la falta de respeto por el rival. Además, perdemos a veces la perspectiva y -aunque soñar no cuesta nada y podemos tener buenas razones-comenzamos a soñar «demasiado alto». Se puede confundir a la gente.