Al final del día, sentados en las escaleras que acceden a Mamilla, un magnífico shopping a cielo abierto, construido al pie de las murallas de la Ciudad Vieja de Jerusalem, con las típicas piedras color beige y dorado de la ciudad, Andrea Mendaro, directora de la C.U.T.I., me dice: “mirá lo que me compré en el Shuk (mercado)?” Y me muestra un adorno grande en forma de mano («hamsa») con la palabra “JAI” escrita en el centro, en hebreo.