Un ciudadano israelí, de 22 años, que estaba llevando a cabo trabajos de reparación en la verja fronteriza que separa a Israel de la Franja de Gaza, fue asesinado por los disparos de un francotirador palestino.
La víctima había sido trasladada en helicóptero al Hospital Soroka de Beer Sheva. Paralelamente, el Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal) comenzó un rastrillaje en la zona. El hombre estaba reparando la verja de los daños que había provocado la última tormenta, cuando fue alcanzado en el pecho por al menos un balazo.