Hace más de un mes comenzó el juicio contra Oskar Gröning, el alemán de 93 años conocido como el «Contable de Auschwitz». Desde entonces, ese ex soldado de las SS ha tenido que ver cómo se sentaban en la misma sala múltiples sobrevivientes del Holocausto y escuchar sus trágicas historias. Pero fue el doctor Sven Anders, el último de esa fila de testigos, quien logró ponerle los pelos de punta al narrar detalladamente los efectos que produce en el cuerpo humano Zyklon-B, el gas letal ideado por los nazis para acabar con la vida de millones de personas en los campos de concentración.