En 1942, Jan Karski, enlace del Estado polaco en el exilio, se entrevistó con dos líderes de la Resistencia judía: Ignacy Schwarzbart, abogado y antiguo parlamentario, y Szmul Zygielbojm, uno de los principales dirigentes de la Unión General de los Obreros judíos. Los dos se quejaron amargamente de la indiferencia de los aliados, que hasta la fecha no habían adoptado ninguna iniciativa para frenar la política de exterminio del Reich alemán contra los judíos europeos: “¿Por qué el mundo permite que muramos todos? ¿No hemos contribuido a la cultura, a la civilización? ¿No hemos trabajado, combatido y sangrado?”.