A mediados de 1942, el coronel Josef Meissinger, el jefe de la Gestapo para Japón, dejó sus oficinas de Tokyo para ir a Shanghai .Meissinger tenía como apodo “el carnicero de Varsovia” por haber organizado la muerte de unos 100.000 judíos en esa ciudad en 1939. Ahora quería lograr que sus aliados japoneses dieran solución final a “sus” judíos.