La organización Amnistía Internacional advirtió que si Teherán mantiene ese «alarmante ritmo», que supone la ejecución de tres personas al día, superará con creces el total de muertos por la pena capital registrado en 2014
La organización Amnistía Internacional advirtió que si Teherán mantiene ese «alarmante ritmo», que supone la ejecución de tres personas al día, superará con creces el total de muertos por la pena capital registrado en 2014
A cada chico le entregan una muñeca y una espada. Son más de 120 y están en línea, listos para recibir la clase de «decapitación de muñeca» que les impartirán los instructores de Estado Islámico (EI).
Tishá Beav (el noveno día del mes de Av), es una fecha de duelo, de ayuno y de oración. Ese día tuvieron lugar dos hechos aciagos: la destrucción del Primer Templo de Jerusalem (Bet Hamikdash Harishón), a manos de los babilonios, en el año 586 antes de la Era Común; y por extraña coincidencia, también la ruina del Segundo Templo (Bet Hamikdash Hashení), perpetrada por los romanos en el año 70 de la Era Común.
Acabo de leer la carta que la joven iraní Reihane Yabari escribió a su madre antes de ser colgada en la prisión de Rajaishahr. Tenía 26 años cuando fue ejecutada, después de pasar siete años en la cárcel acusada de matar al hombre que intentó violarla cuando tenía diecinueve. Era diseñadora de interiores, hija de la conocida actriz Shole Pakravan, cuyo desgarrador grito, “¡Han ahorcado a mi hija!”, ha dado la vuelta al mundo.