Todavía sangrante la carnicería que consumó un grupo de yihadistas en París, las redes sociales empezaron a hacer circular fotografías de un atentado del mismo grupo terrorista, el día anterior, en Beirut. El argumento más manejado era: “¿Por qué los medios de comunicación occidentales le dan tanta cobertura a un ataque y menos al otro?”. La razón es sencilla y es periodística. No se trata de empatía, simpatía o imperialismo. Se trata de periodismo, del concepto mismo de qué es noticia.