La demencia progresiva de la enfermedad del Alzheimer afecta a unas 35 millones de personas en todo el mundo y se espera que para 2050 la cifra alcance los 115 millones, pero todavía no es posible detectarla antes de que haya causado pérdidas de memoria y de función. Incluso si se ha llegado a ese estado las pruebas que hay son invasivas y caras. Así pues, desarrollar un sencillo análisis de sangre para el Alzheimer se ha convertido una prioridad. Un artículo aparecido en diciembre en ISRAEL21c dice que la compañía israelí NeuroQuest está trabajando con la Universidad de California-San Diego en pruebas de validación clínica de sus análisis de sangre para un diagnóstico temprano del Alzheimer, en base a una investigación dirigida por el profesor Michal Schwartz del Instituto Weizmann de Ciencias, en Rehovot, en el centro de Israel.