Más de 100 millones de niños están sometidos a la esclavitud u otras formas de trabajo forzoso. Además, unos 300.000 fueron reclutados a la fuerza como soldados y/o suicidas. En 2002 la Organización Internacional del Trabajo (OIT) consagró el día 12 de junio como el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, y decidió que este 2016 se concentre en las cadenas de producción, a las que la globalización volvió tan complejas que resultan difíciles de controlar.