Pocos días antes de cumplir 6 años, Shay Gross se embarcó con sus padres Ruti y Baruj en un avión de Air France que los llevaría-pensaban-hasta París, de donde partirían hacia Estados Unidos. Era la primera vez que salían de Israel y se disponían a vivir esa aventura de la visita a un familiar en Los Angeles, con gran emoción. Todo cambió pocos minutos después del despegue de Atenas, la primera escala, rumbo a París, cuando quedó claro que terroristas habían tomado control del avión.