Jerusalén es una ciudad que con recorrerla durante unas horas genera fascinación. Es singular, desconcertante, inspiradora. La Tierra Santa representa un amplio crisol de culturas, colores y aromas. Y en ese marco no deja de destacarse la zona de la Puerta de Jaffa, uno de los ingresos a la Ciudad Vieja, donde existe un espacio predilecto para que respire el lifestyle de la ciudad. El punto ideal para disfrutar de la convivencia entre lo antiguo y lo moderno. De tal modo, Infobae visitó el paseo del centro comercial a cielo abierto Mamilla, donde el pasado se funde con el presente, donde las boutiques de diseñadores internacionales conviven con los músicos callejeros. Un crisol que refleja tantas postales como diversas personalidades, donde se pasa del lujo de la modernidad a la riqueza de las tradiciones religiosas.