“Existe el estereotipo de que los jóvenes de Europa que se marchan a Siria son víctimas de una sociedad que no los acepta y no les ofrece suficientes oportunidades. (…) Otro estereotipo común en el debate en Bélgica es que, a pesar de las investigaciones que lo refutan, demasiadas veces la radicalización se sigue interpretando de manera errónea como un proceso que es fruto de un fracaso en la integración. (…) Por lo tanto, me atrevería a decir que, cuanto mejor se integra la gente, mayor es la probabilidad de que se radicalice. Esta hipótesis la corrobora una gran cantidad de pruebas.”