«El discurso y la iconografía antisemitas que hace décadas eran propios de la ultraderecha han sido totalmente asumidos por una parte de la izquierda»… el comentario más interesante que leí en las redes sociales fue el de alguien que señaló que desde hacía mucho tiempo comunistas y neofascistas compartían una causa común sin que nadie pareciera dispuesto a escandalizarse por ello: Israel.